Comentaba el otro día con un alumno la idoneidad de mantener determinadas formas de comportamiento ante el resto de aikidokas, especialmente con aquellos que desempeñan labores de docencia o tienen alguna responsabilidad dentro de nuestra estructura. Él razonaba que dentro del tatami encontraba adecuado determinadas conductas pero que fuera de él no veía razón para ello, ya que no está en nuestra costumbres y se puede considerar como “dar coba”.
Difiero totalmente. No podemos estar siempre escudándonos en nuestro comportamiento “atávico” de “tíos desenvueltos y rebeldes”, mediterráneos en definitiva, para justificar determinadas conductas inadecuadas. Existen ejemplos de cientos de personajes y conductas dignas, exentas de rigidez, en nuestra cultura y en nuestro país, así que vamos a abandonar esa imagen de españolito amante de la parranda y el desenfreno que ignora cualquier convención social porque no me la trago. Es cuestión de conveniencia, creo yo, o de comodidad. Ser educado cansa. Mostrarse atento puede ser un inconveniente.
“Todo empieza y termina en rei” se dice en Japón. Es algo inherente a la cultura japonesa. La etiqueta. El respeto.
No podemos obviar sin embargo la, a nuestros ojos, exagerada rigidez social en la que tienen que vivir nuestros amigos asiáticos. Ser español me hace sentir una persona afortunada por poder combinar una cultura, innegablemente más abierta, como la nuestra y el aspecto más benigno y aprovechable de la etiqueta social en la que viven inmersos – hundidos más bien – los japoneses.
Así que sean ustedes amables. Si saludan a un compañero antes de comenzar el trabajo con respeto ¿no lo van a hacer cuando lo encuentren en la calle?. Si escuchan lo que dice este humilde profesor durante el entrenamiento y le saludan después mostrando respeto ¿por qué no lo van a hacer después de clase?. O a la inversa: si no muestran respeto fuera del dojo ¿como van a mostrarlo dentro?. ¿Como van a entender el concepto de “rei” así?. ¿Cómo si no comprenden “rei”, que es por donde empieza y termina todo en aikido, van a seguir en la línea correcta su perfeccionamiento interior?![]()
“Rei” no es un concepto rígido, es un concepto de respeto, valoramos a los demás. Su trabajo, su presencia. “Rei” es querer que los demás se sientan cómodos. Huelga decir que no debemos andar por ahí dando cabezazos y haciendo reverencias cada vez que veamos a un compañero o un maestro, pero nunca te equivocarás si le ofreces tu mano y un “buenos días” educado.
Lo que ustedes hagan con humor es bueno, pero siempre deben tener en mente que es lo que el otro está esperando. Esto también es entrenamiento. Observa las reacciones, por mínimas que sean, de la gente de tu alrededor con respecto de ti y adáptate. Si no sabes como actuar con alguien, lo mejor es mostrar respeto dentro de la cercanía y hacer sentir cómoda a la otra persona, alejarse del escudo de nuestra timidez que pueden desembocar en falso orgullo o una excesiva desenvoltura que roza la insolencia. Después es inevitable que la comodidad lleve a la confianza y que las relaciones sean menos estrictas. Pero se habrá sentado una base. Una buena base, me atrevería a decir.
Esta es nuestra forma de actuar. Esta es la manera de comportarse de los aikidokas, la que observamos en casi todos los maestros (no en todos porque de todo hay en la viña del serñor) y porque de nada sirve la técnica si no está acompañada de una correcta etiqueta, ya que, nos guste o no, somos seres sociales y debemos relacionarnos siguiendo una pautas determinadas, si no queremos que esto resulte un caos absoluto. Un poco más de lo que es ya, quiero decir.
Un elemento diferenciador que he encontrado en aikido es el respeto máximo a la etiqueta y esto es una de las cosas que lo hace tan interesante desde el punto de vista de la formación ante las cosas de la vida normal y corriente. La que todos tenemos.
Muestren respeto a sus maestros, a los practicantes más antiguos, a sus compañeros. Siempre. En cualquier circunstancia. Dentro y fuera del dojo. Veran que esto les llevará a comportarse de otro modo en la vida. Serán más amables con la gente. Serán más agradecidos, más pacientes.
Y algo muy importante: de este modo estarán mostrando respeto por sí mismos.

Totalmente de acuerdo, maestro.
Somos aikidokas (weno, yo estoy en ello) las 24 horas del día, aunque suene “extremo”.
Aprovecho para recomendar un libro que tuve la suerte de encontrar, se llama: Aikido, Etiqueta y Transmisión. Tamura Shihan.
Por otra parte, hace poco leí un pequeño artículo sobre la era Meiji. Escrito por un japones de la época, el cual relataba, molesto, lo “gracioso” que les parecia a los americanos el comportamiento de los japoneses.
Y puso el ejemplo; Un día caluroso un americano sin sombrero pregunta a un japones una dirección y según empieza a hablar con él, el japones se quita su sombrero y le va indicando. Este gesto le parece una curiosidad al americano….
Pero es un gesto de afinidad; como no puedo compartir mi sombrero para protegernos ambos del sol, me uno a ti en padecer su calor.
Yo creo que eso es un comportamiento muy positivo entre las personas. Un saludo!
“Etiqueta y transmisión” debería ser el libro que todo maestro de aikido tenga en la cabecera de su cama. Su lectura es absolutamente deliciosa y refleja el estilo del maestro Tamura: directo, sin artificios, lineal, minimalista. Vamos que va al meollo de las cuestiones, sin circunloquios. Recomendable 100%
hola a todos no soy asiduo en estos menesteres…asi que voy a abordar este asunto para no dar mas trascendencia…el respeto hay que ganarselo todos los dias.
me sobran las persona con rictus extrapolado,si quieren terato distante pues desde luego conmigo es el que van a tener.
Yo soy el alumno de la discusión.
Sigo opinando lo mismo. Dentro del tatami la educación, el respeto y todo lo que sea necesario.
Pero fuera del tatami, seguiré teniendo el mismo respeto a un 5º dan como el que pueda tener al vecino de enfrente cuando me cruzo con él por las escaleras. Ni más ni menos. No por ser maestro en el tatami ha de serlo fuera.
Igual en la calle hay otros que son más maestros que él. Y no lo digo por el tema de darnos ostias y pegarnos y todas esas cosas de macarritas.
Posiblemente tenga más respeto en la calle a un cardiologo que a un 5º dan. Mira tu por donde.
Y no sigo, que me enciendo…..
Y dejad el tema ya, que estais muuu cansinos.
Abajo la opresión aikidoka de alto rango.
Tibet Libre
Terra Lliura
Catalonia is not Spain.
Óscar, lamento que no comprendas o no quieras comprender mis palabras. La verdad es que al principio dices lo mismo que yo, pero luego debilitas tu posición utilizando una técnica que no me gusta.
Y no me gusta porque creo que para defender tu “independencia” has adoptado una posición cercana a la argumentación “ad verecumdiam” y sinceramente creo que te equivocas.
Así, utilizas una profesión altamente respetada, médico cardiólogo, para desprestigiar la profesión de aikido, y yo te pregunto ¿qué quieres decir con “respeto más”?
a. ¿Que no respetas al maestro de aikido y sí al médico cardiólogo?
b. ¿Que respetas a ambos pero más al médico cardiólogo?
¿Necesito, pues, ser cardiólogo para obtener tu respeto por lo que hago? Entonces quizás deberías estar estudiando medicina y no aikido.
Me explico, esto es un blog de aikido, arte que trato de transmitir. Por lo tanto trato de indicaros como comportaros dentro de ese mismo ámbito. Por supuesto que todos tenemos derecho a argumentar como mejor nos parezca, pero insisto en que aquí escribo sobre la tradición que me han enseñado dentro del aikido. Si quieres entramos en discusiones filosófico morales sobre el respeto y nuestro puesto en la sociedad, pero este no es el foro adecuado para ello.
Practico aikido y lo transmito siguiendo unos conceptos propios del mismo. Si esto no te sirve en tu vida ordinaria es asunto tuyo, pero no utilices una mezcla de argumentaciones discutibles para tratar una situación que, tú la conoces tan bien como yo, se dio dentro del ámbito estricto del aikido y la cual no he querido describir aquí porque no viene al caso.
Lo único que propongo es que, tanto tú como los demás de mis alumnos, tengan respeto dentro y fuera del tatami a las personas que son sus/tus compañeras y profesores pero que no tienes con ellos una relación de amistad, lo que, como digo en mis post (te sugiero que lo leas atentamente) no significa ir haciendo reverencias por ahí, sino manteniendo la adecuada distancia que mantendrías, como tú bien dices, con un vecino que te encuentras en el ascensor y con el que te llevas bien.
Digo yo que con esa persona cuidas tu comportamiento y hablas de cosas neutras. ¿O tú cuando le ves le dices algo así como “leches, vecino, no me había fijado pero te está quedando más calvo que una rana”?
Pues eso.
PS. Me alegra que por lo menos leas lo que escribo. Ya sólo con eso me doy por satisfecho.
Muchas gracias por tu tiempo.