Debo reconocer que es agradable que planteéis preguntas que me obliguen a estrujarme la mollera un poco más allá de lo que ya lo hago (que no es mucho, la verdad).
Y me gusta por dos motivos. Uno porque ello hace que mi vínculos con el aikido se estrechen aún más ya que, sin ninguna duda, crezco como profesor y como persona al tratar de dilucidar problemas que los demás tienen a bien plantearme esperando escuchar mi sincera opinión. Quedo además sujeto a vuestro escrutinio y crítica. Y así debe ser. Me arrogo la facultad de elegir a aquellos que pienso van a entender mejor lo que transmito (vale, o me gustaría transmitir) y por lo tanto, en justicia, entiendo que los que no ven en mí lo que buscan, quieran otro guía en este negocio.
El otro motivo es porque, en el fondo, encuentro realmente útil este blog como medio para dirigirme en forma general a todos aquellos que tienen dudas y acuden a él como a una fuente cuando tienen sed. Como un acto natural y no forzado, y esto es porque siento que, a veces, hablo en clase y os sentís, ora poco receptivos ora abrumados por alguna parrafada, probablemente intempestiva, que me permito y sobre todo cuando el tiempo de práctica es tan escaso.
Y a eso voy. Uno de vosotros ha tenido el detalle de acudir a mí en busca de consejo, ya que lamentablemente no va a poder asistir a todos los entrenamientos regulares que habitualmente mantenemos. Su pregunta es ¿qué podemos hacer cuando la asistencia a clase no es posible durante un tiempo? ¿podemos realizar otros entrenamientos?
Pues veréis, y aquí comienza mi divagación si me permitís, yo creo que el aikido es práctica, y por lo tanto se es aikidoka mientras se practica y mantiene dicha práctica.
Por desgracia no tenemos la ventaja de otras artes maciales, con una componente individual, como en el tai-chi o el iaido, o con facetas de entrenamiento técnico puramente personal, como las katas o pumses en karate y taekwondo respectivamente. Necesitamos un compañero que nos ayude en el entendimiento profundo de la técnica y el resultado de su aplicación.
Sin embargo, sí podemos contar con la ventaja de considerar al aikido como un arte de vida, hecho para para vivir, para entender y aceptar nuestra existencia y la de los demás. Y un poco en ese sentido va mi consejo: cuando no podáis entrenar por los motivos que os sean propios a cada uno, simplemente recordad lo que el aikido es y tratad de aplicar todos los conceptos aprendidos a vuestra vida cotidiana, sea profesional, sea personal. En mi particular visión de las cosas, creo que debemos ir más allá de la técnica. Es un vehículo y no el fin. Está muy bien saber hacer un kote gaeshi, pero me resulta odioso que os quedéis sólo con eso. La técnica sin mente, sin espíritu, está vacua.
Por eso si estáis de viaje o enfermos o cualquier otro motivo, reservad un momento, al igual que hacéis semanalmente, para el aikido. Si entrenáis tres horas a la semana de forma habitual reservad, al menos, ese tiempo para leer de forma profunda y meditativa textos de los maestros, realizad ejercicios de respiración y preparación, ejercitad los desplazamientos y visualizad primero y realizad después las técnicas pausadamente sin compañero, con movimientos amplios, incluso podéis ver algún vídeo. Dad un paseo a la hora de clase ocupando vuestra mente en las lecturas realizadas, en la técnicas aprendidas y en como podéis hacer uso de todo ello en vuestra existencia, intentad ir un poco más allá de lo evidente. Eso es aikido para mí, y eso también es entrenamiento. Seguro que a vuestra vuelta no os va a costar nada reincorporaros y veréis, ojalá, las cosas con otros ojos. Vuestro entrenamiento en el dojo, adquirirá una significación mucho más profunda.
Yo mismo, por desgracia, he tenido que reducir drásticamente mi entrenamiento durante ya largo tiempo por diversos motivos. En realidad y básicamente es que me hago cada vez mayor y más y más responsabilidades entran a formar parte de mi vida – las dos más importantes se llaman Adriana y Valeria – con lo que es imposible mantener el ritmo de antes (por no hablar de las dichosas lesiones). Sin embargo os aseguro que no dejo de pensar en y para el aikido.
Esto que escribo no es ex cátedra, ojalá y sirviera para que hablemos sobre ello, para que creemos un foro donde expresar las diferentes opiniones y así enriquecer nuestra convivencia. O simplemente para que os acostumbréis a preguntar ya que a través de cuestionarnos cosas llegamos al conocimiento.
Pero eso me temo que es mucho pedir, así que me conformo con que no rebajéis a la vulgaridad al aikido. Creo que va mucho más allá de cómo aprender a tronchar una articulación a un gachó revoltoso. O por lo menos el aikido que yo conozco y amo. Además esto es como montar en bicicleta… si no podéis entrenar, no os preocupéis que no se os va a olvidar absolutamente nada de lo que sabéis.

Excelentes consejos e ideas para todos aquellos que como yo tienen que viajar con frecuencia; muchas gracias Maestro.
Animo a todos los que lean esto a que posteen los libros, vídeos, etc. sobre Aikido que consideren imprescindibles para el Aikidoka viajero solitario. Yo aporto uno (que seguro muchos conocéis): “El espíritu del Aikido” (Kisshomaru Ueshiba, DOJO Ediciones)
Gracias Iknatius, la verdad es que no creo que sean la panacea mis consejos, pero bueno por lo menos es un comienzo.
Magnífico libro el que recomiendas y cuya lectura yo también aconsejo vehementemente a todo aquel que quiera adentrarse en lo que el aikido significa.
Ya me supongo que me caerá un rapapolvo por lo que voy a decir, pero tengo una gran duda.
El aikido es una filosofía de vida, nos ayuda a encontrar nuestro camino, hay que aplicarlo a la vida cotidiana… ¿Pero cómo puede aplicarse el aikido a entender y aceptar la existencia?
¿Cuál es esa parte espiritual del aikido?
¿Te la cuenta alguien o un día haciendo sankio te llega la iluminación?
En definitiva, ¿Qué es lo que enseña el aikido?
Y por último: ¿soy yo la única que no se entera?
Gracias también de mi parte maestro, son unos excelentes consejos de veras, yo había pensado algunas cosas q hacer para cuando no pudiera practicar aikido, si tuviera q regresar a Londres, si me quedara sin ingresos etc cosas como por ejemplo: ir al parque en bici o caminando e incluso corriendo y una vez alli entrenar los moviminetos y algunos ejercicios, practicar otros deportes para mantenerme en forma…
Pero tus consejos van mucho mas alla y aportan ideas muy enriquecedoras no solo de lectura sino tambioén de como aplicar el aikdio en nuesstra vida diaría, e incluso como practicar aikido si estamos enfermos o lesionados… Muchas gracias Maestro de verdad o deberia llamarte GURU! GRACIAS Y MIL GRACIAS!!!
Si queréis saber el sentido de la vida del aikidoca sólo queda una salida: apuntarse a clase para que Maestro ilumine tu vida!
Lo entendí todo muy bien Maestro. Gracias. Pensaré en ello.
Yo, lo único que hago, es dar mi humilde opinión basada en mis propias experiencias. Lo de iluminar lo dejaremos para lámparas, candiles y similares, que para eso están…
Por lo menos entendiste más o menos lo que quería decir, que ya es algo para lo mal que me explico (a veces).
Gracias a todos por las opiniones y compartir vuestras inquietudes.
Bueno, siempre es dificil centrarse en algo y asimilarlo, y mucho más siendo un novicio. De cualquier forma, voy a tratar de opinar, más o menos, según mi inexperiencia.
No se puede no reducir el aikido a una vulgaridad en un inicio, pero es algo que, como el mar contra un acantilado, va haciendo mella, deformando y modificando hasta que, sin darte cuenta y pasado un tiempo, eres distinto.
No creo que tener una visión vulgar del aikido sea algo de libre elección. Simplemente, con el tiempo, pasa de ser algo vulgar a algo vital y determinante. Simplemente.
¿Cómo? Yo, desde mi punto de vista, creo que me ha cambiado un poco. Para los momentos difíciles que he pasado, el aikido ha sido lo único (junto con el apoyo de mis seres queridos) que me ha mantenido en pie. Y es cierto, es el hecho de concentrarse en algo lo que hace que ese algo te cambia. El esfuerzo y la constancia.
Pero bueno, supongo que dicho esto por mi sonará como una sucesión de falacias, pero ya lo he dicho: Yo no se nada de esto.
Jolin Guille, q bonito, q bien lo has expresado majo!!!
Yo puedo aportar algo, pero con palabras simples, he notado q el Aikido, me está ayudando a controlar “la mala leche” y ha aguantar los embistes de la gente q sabe sacarte de quicio y conseguir no entrar al trapo, pero todavía me queda mucho camino…
Tambien a ser mas humilde… y en el trabajo a ser menos competitivo aun y mas solidario (aunq como persona de izquierdas siempre me haya considerado a los compañeros mas como camaradas q como competidores he de reconocer q en ocasiones he entrado en ese juego… también ha aguantar los comentarios estúpidos de algunas personas q pretenden joderte sin mas…
Aunq vuelvo a decir q como principiante se q aun tengo un largo camino q recorrer, para mejorar en todas estas cosas sobre todo en lo de controlar “la mala leche” y en otras mas q no se muy bien como explicar ahora mismo o me faltan las palabras y el tiempo necesario (q estoy en el curro) para ponerlas sobre el papel.
Edward te puedes creer que Borja se cree que no hacemos nada cuando estamos en el curro!!
Yo insisto en la premisa más importante: el aikido no sirve para nada si el propio practicante no cree en sus virtudes y, sobre todo, no busca el cambio.
Por lo menos tenéis claro cual es el punto del que partís, ahora queda hacer camino y, claro, se hace camino al andar.
Por cierto, currar, lo que se dice currar, os veo justitos ¿no? 🙂 (por algo Borja es Yudansha)
Me expongo a las risas de Edward de nuevo, pero ¿qué es Yudansha? Son los que llevan cinturón, o rango o algo de eso ¿no? (Que me he leído el blog!)
Yudansha: poseedores del cinto negro (cualquier grado)
Mudansha: gentecilla diversa que no tiene al menos el shodan… grados kyu vaya, o sea más o menos lo que vienes a ser tú, querida.
Ay, no me lo toméis a mal, yo es que he hecho la mili.
No se lo q se creera Borja, pero mi trabajo es algo así como trabajar en un Hospital de urgnecias q atiende a viajeros del MUNDO ENTERO con eso te lo digo todo…
En alguna extraña ocasion hay una cierta calma y te puedes (suena el telf) poner a leer un poquito.
Por las mañanas rara vez tengo tiempo siquiera de mirar ni una sola cosa en internet (esta mañana es otra excepcion y porq lo reconzco me estoy escaqueando.. hay faxes q cargar, expedientes q repasar… aunq no hay llamadas…
Pero como es la hora en la q los jefes (q se sientan detrás mía y ven todo lo q hago, estan desayunando y la única q puedo meterme en internet sin q me vean asi q como hacen todos me escquqeare un poquito para escribir.
FIN DEL PUNTO 1
TEMA DE LAS RISAS:
Qerida, queridísma Paula, no temas a exponerte a mis risas, no es mi estilo cielo, mil disculpas si te ves restringida en algún aspecto a comentar tus opiniiones por aquella ocasión en la q me parecío risible tu pregunta, pero de verdad q no saber como se llama la posición de tortura q adoptamos en clase al comienzo y al final y mientras se nos explica algo me suscito un leve desconcierto, un cosquilleo en el estomago q se tradujo en unas risitas.
No te preocupes no volvera a ocurrir… (Pero seguiré al acecho por si vuelves a pregutnar algo de ese estilio, jiji)
Veo que va entrando el ki en nuestras vidas.Aunque no faltemos a clase,cualquier vía que nos recuerde que somos algo más que un cuerpo es interesante. La podemos llamar alma, espíritu, valores, energía, autoconciencia, autodisciplina. El aikido es sólo un camino más para conocernos, creo. A veces descubrimos facetas muy poco espirituales dentro de nosotros mismos, por cierto.La esperanza en ser mejores y la confianza en el otro, para mí es la única vía de practicar en el aikido y en la vida.Ten ciudado cuando señales las estrellas con el dedo, no te quedes mirando el dedo sin darte cuenta. Decía no sé quien. Eso sí, hay que elegir bien la pareja, porque la indefensión es mala cosa.Sol
No me dan miedo tus risas Anakin, que el que ríe el último ríe mejor y todos sabemos que al final la república interespacial gana y muere Dart Vader. .. Y si no.. te meto koshi nage!! 😉
Este Anakin es distinto pq viajó al futuro y regresó de el aprendio los errores cometidos y esta vez no se convertira en Darth Vader… Si me metes Koshi Nage… yo te meto… lo q pueda… jeje oseaseqsees por ej: Irimi Nage! en Omote dUra 😉
No te aconsejo hacer bromas de esa indole, Anakin. Es posible que puede que no en el lado oscuro, pero la armadura clavadita, oye. 😉
por cierto. La locución es posible que puede no existe, y el comentario es ineditable. Dejadlo como Es posible.
no puedo elegir nada de mi camino,todo llega con el tiempo mientras espero solo puedo elegir practicar o no aikido.es lo unico que puedo elegir en este momento.e vueltoa hacer un parón en mi practica,es el segundo noe si podre practicarlo siempre porq no se lo que me espera pero es lo unico que me hace sentir bien conmigo mismo.estos meses que no e stado practicando han sido muy duros podia haberlo practicado pero no me sentí con fuerzas ni con ganas aunq se que es lo que necesito y se que es lo unico que me ayuda a seguir mi camino pero como tengo tantas dudas de cual es mi camino solo me queda dejar que el aikido me guie,espero no equivocarme porq yo como cualquier otro hombre solo busco ser feliz y poder sonreir con una sonrisa sincera y no forzada,¿me ayudara el aikido a conseguirlo?confio en que si,sinceramente es de las unicas cosas en las que confio y espero poder practicarlo todo lo que pueda ya que se necesita practicarlo y pensar que significado tiene para mi lo practicado cada dia que voy.gracias
Supongo que el aikido entra y sale de la vida de muchos de nosotros, lo que es evidente es que siempre estará ahí. El camino de cada uno permanecerá oculto hasta que lo vayamos transitando y desde luego el aikido no es ni será la panacea que resuelva todas las incógnitas; ayudará, practicado de forma adecuada, a hacerte sentir tranquilo. Sobre todo, pienso, te permitirá afrontar los ineludibles problemas cotidianos con la actitud adecuada. Espero sinceramente que así sea, por ti y por todos.
Gambatte kudasai!!
En ocasiones un tiempo de descanso en una te proporciona un punto de vista diferente y generalmente mucho más amplio que te permite valorar objetivamente lo que te aporta.